Parasitil™
1.5 FL. oz. • 45 mL.
Los parásitos intestinales pueden causar graves trastornos digestivos tanto en humanos como en animales. Estos pueden afectar los procesos importantes en la nutrición, la digestión y la absorción. Los parásitos se transmiten a través de los alimentos o agua contaminada, higiene deficiente y en ocasiones, a través de las mascotas. Al viajar a países del tercer mundo o en desarrollo, también puede aumentar las probabilidades de contraer parásitos, especialmente si se consumen alimentos crudos, poco cocidos o agua no tratada adecuadamante.
Una vez en los intestinos, los parásitos alteran el delicado equilibrio de las bacterias intestinales. El intestino alberga billones de bacterias que ayudan a digerir los alimentos, absorber los nutrientes y fortalecer el sistema inmune. Sin embargo, la presencia de parásitos puede reducir la cantidad de bacterias de beneficio como lactobacillus y bifidobacterium, críticas para la digestión y la salud en general.
Este desequilibrio suele provocar problemas digestivos comunes como hinchazón, gases, estreñimiento y diarrea. Los parásitos también pueden causar trastornos más complejos, como el síndrome del intestino permeable, una condición en la que el revestimiento intestinal se vuelve demasiado poroso, permitiendo asíque sustancias dañinas entren en el torrente sanguíneo. Con el transcurso del tiempo, esto puede provocar inflamación crónica, sensibilidades alimenticias e incluso enfermedades autoinmunes.
Parasitil™ es una combinación de cinco extractos de hierbas en líquido formulado para promover la salud intestinal. Este producto contiene los siguientes ingredientes:
Picrasma – se ha utilizado durante muchos años en la medicina tradicional, especialmente en Sudamérica y el Caribe como tónico amargo y para combatir los parásitos intestinales. Sus principales componentes activos, los cuasinoides, son conocidos por su sabor amargo y sus propiedades antiparasitarias. Los curanderos tradicionales han utilizado extractos, infusiones o tinturas de quassia (picrasma) como vermífugos (agentes que expulsan los gusanos), particularmente para la tenia y otros helmintos intestinales.
Nogal negro – la cáscara de nogal negro tiene una larga historia de uso en la medicina tradicional a base de hierbas, especialmente en partes de Europa y Norteamérica, como agente contra los parásitos intestinales, incluida la tenia. Los herbolarios han recomendado la cáscara de nogal negro durante siglos, a menudo en combinación con clavo y morella, como parte de protocolos para “desintoxicar” el sistema digestivo de gusanos y parásitos. El principal compuesto activo es la juglona, un compuesto de naftoquinona con características antimicrobianas y antiparasitarias.
Garrya – fue utilizada tradicionalmente en los pueblos indígenas por los herbolarios para problemas digestivos (parásitos, calambres, diarrea, náuseas), respiratorios y dolores menstruales. Esta contiene propiedades amargas, antiespasmódicas y se suele consumir en forma de infusión o tintura.
Clavo – tiene una larga historia de uso en los sistemas de medicina tradicional (Ayurveda y Medicina Tradicional China) por su capacidad para expulsar parásitos y gusanos intestinales. La principal razón de su uso es el contenido de eugenol, agente conocido por sus propiedades antimicrobianas.
Morella – se utiliza contra los parásitos y gusanos intestinales debido al compuesto berberina, alcaloide isoquinolínico prominente que se encuentra en la raíz y la corteza. Los curanderos tradicionales han administrado extractos de morella para tratar condiciones gastrointestinales que se cree que son causadas por infecciones parasitarias. Estudios etnobotánicos confirman su aplicación para eliminar “gusanos” y purificar el tracto digestivo.





