Alfalfa : Orgánica
50 Cápsulas Vegetal
La planta de aloe es originalmente de África. Sus hojas son largas, verdes y carnosas con bordes espinosos y han sido tradicionalmente utilizadas con fines medicinales. Tanto el gel de la hoja fresca como el látex tienen una gran variedad de aplicaciones.
Históricamente, el aloe se utilizó para muchas de las mismas condiciones de las que hoy se emplea, particularmente para el estreñimiento, cortes y quemaduras menores (en forma de gel). En la India, los herbolarios la han utilizado en casos de complicaciones intestinales y cólicos.
Los componentes responasables del aloe por sus efectos laxantes son los glucósidos antraquinónicos. Estas moléculas son descompuestas por las bacterias que habitan en el intestino grueso para formar otras moléculas (agliconas), ayudando así a estimular los movimientos intestinales. Debido a que el aloe puede tener efectos laxantes potentes, en ciertas ocasiones se recurre al uso de otras hierbas como la sena o la cáscara sagrada.
Aún no está claro qué componentes son los responsables de las propiedades cicatrizantes del aloe. Estudios realizados en tubos de ensayo, sugieren que los polisacáridos como el acemanano contribuyen a promover la cicatrización de la piel. Igualmente, los efectos del aloe sobre la piel podrían ser muy efectivos por la concentración de aminoácidos, así como por la presencia de vitamina E, vitamina C, zinc y ácidos grasos esenciales.





