Hydrangea
50 Cápsulas Vegetal
La hortensia tiene una larga historia de uso tradicional en diversos países y culturas. Originalmente de América del Norte, esta planta fue utilizada por los pueblos indígenas debido a su actividad diurética y antiinflamatoria, así como por sus beneficios para la salud del tracto urinario. Esta se empleaba comúnmente para casos de cálculos renales, condiciones de la vejiga, y como remedio para la micción (expulsión de orina) dolorosa. En Europa y Asia, su atractivo ornamental eclipsó sus usos medicinales, aunque en algunas tradiciones populares la utilizaban de manera similar por su capacidad percibida para promovera la salud del sistema urinario.
En la naturopatía y la herbologia moderna, la hortensia se utiliza por sus propiedades diuréticas para promover la salud renal y de la vejiga. También se emplea para aliviar los síntomas de las infecciones del tracto urinario (ITU), reducir la formación de cálculos renales y actuar como un agente desintoxicante suave. Algunos especialistas la utilizan en combinación con otras hierbas para condiciones como la prostatitis o la cistitis crónica. La raíz es la parte que se suele utilizar en la fitoterapia.
La hortensia contiene varios compuestos activos, entre ellos saponinas, flavonoides y taninos. La raíz, en particular, contiene hidrangina, un compuesto al que se atribuyen los efectos diuréticos y antiinflamatorios. Parece que estos compuestos contribuyen a los posibles beneficios terapéuticos de la hortensia, especialmente en lo que respecta a la salud renal y de la vejiga.
Estudios farmacológicos han demostrado que la hortensia presenta efectos diuréticos, posiblemente al estimular los riñones para que excreten más agua y sal. También, podría poseer propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas leves, lo que respaldaría su uso con complicaciones del tracto urinario. No obstante, sus mecanismos de acción exactos aún no se comprenden del todo.





